Desde hace más de trece siglos los musulmanes devotos tienen que prosternarse, con mayor o menor fortuna, al menos cinco veces en dirección a la Kaaba (La Meca). Con ello tratan de cumplir uno de los preceptos coránicos: “De donde quieras que salgas, girad vuestros rostros en esa dirección”.
Para ayudar a los creyentes con sus rezos –salats- las mezquitas disponen de una hornacina –mihrab- orientada hacia La Meca. Teniendo siempre presente que lo importante no es el nicho arquitectónico, sino la dirección (alquibla). Para evitar posibles errores surgió la figura de un astrónomo asociado a la mezquita y responsable de los cálculos matemáticos.
Alejandro
Para ayudar a los creyentes con sus rezos –salats- las mezquitas disponen de una hornacina –mihrab- orientada hacia La Meca. Teniendo siempre presente que lo importante no es el nicho arquitectónico, sino la dirección (alquibla). Para evitar posibles errores surgió la figura de un astrónomo asociado a la mezquita y responsable de los cálculos matemáticos.
Alejandro
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