«El pedo es
como la nube que va volando/ y por donde pasa va fumigando/ el pedo es
vida, el pedo es muerte,/ y tiene algo que nos divierte», escribió don
Francisco de Quevedo en un poema humorístico. El normalmente breve
aliento de la ventosidad a veces va acompañado de un inconveniente
aroma. Y solo a veces, porque el 99 por ciento del volumen de un pedo está compuesto por gases inodoros,
como oxígeno, nitrógeno, dióxido de carbono, hidrógeno y metano. Sin
embargo, en el intestino se producen también una serie de derivados del
azufre, como sulfuro de hidrógeno, metil mercaptano o dimetil disulfuro,
que son altamente fétidos.
Alejandro
Alejandro
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