La vida sin chocolate
sería algo más triste e insípida. Consumido a diario por millones de
personas en todo el mundo por su sabor, sus efectos beneficiosos para la
salud (tiene reconocidas propiedades antioxidantes y
anti-inflamatorias) y sus cualidades vigorizantes, este dulce ha gustado
siempre tanto que en el siglo XVII incluso se discutía si tomarlo era
pecado. El botánico Linneo lo denominó con acierto «la comida de los dioses», pero sus orígenes nunca han estado del todo claros. Hasta ahora, se creía que la planta del cacao,
de donde procede el chocolate, fue cultivada por primera vez hace unos
3.900 años en América Central, como parecían indicar los restos
arqueológicos encontrados. Sin embargo, un equipo internacional de
investigadores sugiere que, en realidad, la domesticación del cacao ocurrió un millar y medio de años antes y algo más abajo en el mapa, en lo que ahora es Ecuador.
Alejandro
Alejandro
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