Coja aliento
y recuéstese en la silla. Sepa que tras la aparente solidez del
respaldo se esconde un intrincado y extraño mundo de fenómenos
cuánticos. Un mundo en el que los átomos son a la vez partículas y a la
vez ondas. Donde se puede enfriar la materia hasta casi el cero absoluto,
la mínima temperatura posible (−273,15 °C), y se puede lograr que un
grupo de átomos, como los que constituyen una silla o una mano, se
comporten como uno solo, en el sentido de que todos los átomos se
condensan en una misma onda y se comportan del mismo modo. Este extraño
estado es lo que se conoce como condensado de Bose-Einstein (BEC, por sus siglas en inglés).
Alejandro
Alejandro
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