La mayoría
de quienes estén leyendo este texto no creerán en cuentos de hadas,
fantasmas ni unicornios. Pero si preguntásemos en nuestro círculo de
conocidos empezarían a aflorar creencias de lo más variopinto. Es
bastante habitual encontrar a alguien que crea en el diablo o en los espíritus. Incluso, esforzándonos un poco más, daremos con creyentes en la magia negra, los duendes y la telequinesis. ¿Qué puede llevar a algunas personas a desarrollar estas creencias tan extrañas?
Alejandro
Alejandro
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