La NASA pretende viajar a Marte
a partir de 2030, un reto que puede ser el primero de futuros viajes
tripulados al espacio profundo. Los valientes que se embarquen en una de
estas aventuras tendrán que afrontar múltiples riesgos para su propia salud debido a las altísimas dosis de radiación cósmica a las que estarán sometidos. Un viaje de ida y vuelta al Planeta rojo equivale a hacerse 33.000 radiografías, según un estudio.
Alejandro
Alejandro
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