El ser humano es un animal que desciende de otros, así que la idea de que especies diferentes a la nuestra tengan emociones no nos debería resultar tan sorprendente. Sin embargo, aún hay a quien le incomoda la idea de asociar la empatía, el cariño, el consuelo o el sentido de la justicia con criaturas que no están en la (supuesta) cúspide de la evolución. Pablo Herreros, antropólogo y experto en comportamiento animal, escribe en el libro «La inteligencia emocional de los animales» (Destino), cómo algunas de esas emociones que consideramos tan humanas no nos pertenecen en exclusiva. En sus páginas, el autor muestra los sentimientos que compartimos con otras criaturas y que, como a nosotros, les sirven para guiarse, relacionarse y explorar el mundo que les rodea. Estas conmovedoras historias también pueden enseñarnos un poco más sobre nosotros mismos.
Alejandro
Alejandro
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