La sonda «Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security-Regolith Explorer» (OSIRIS-REx), de la NASA, ha detectado la presencia de agua en el interior de arcillas situadas en Bennu, un asteroide de 400 metros de diámetro que es el segundo más peligroso para la Tierra. El descubrimiento ha sido anunciado una semana después de que la sonda, un artefacto de solo 900 kilogramos de masa,se encontrase con el asteroide el pasado 3 de diciembre, después de dos años de viaje y de haber recorrido 3.200 millones de kilómetros.
Alejandro
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