Robin Lovell-Badge, del Instituto Francis Crick de Reino Unido, no olvidará fácilmente el momento en el que anunció la intervención de He Jiankuien la Cumbre Internacional sobre Genoma Humano celebrada en Hong Kong el pasado noviembre. «Fue apabullante. Sabíamos que el mundo entero estaba prestando atención», recuerda el prestigioso genetista británico. El «doctor Frankenstein», el físico responsable del nacimiento de las primeras bebés modificadas genéticamentepara hacerlas resistentes al sida, aparecía sobre el escenario para explicarse. Lovell-Badge le reprendió allí mismo, como después haría la práctica totalidad de la comunidad científica internacional, y no tiene ningún reparo en seguir haciéndolo. Ha explicado sus razones en una visita a Madrid para formar parte del jurado del galardón Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA.
Alejandro
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