Cada segundo que pasa, las neuronas de un cerebro son capaces de realizar 10^16 operaciones sinápticas. Esto quiere decir que, cada segundo, hay más señales siendo intercambiadas en nuestra cabeza que estrellas en toda la Vía Láctea. Esta comunicación no es un proceso sencillo,ni tampoco bien comprendido. Pero, muy básicamente, en cada momento existen ramificaciones de las neuronas liberando al medio señales químicas (como la adrenalina) en respuesta a pequeñas «descargas eléctricas», y otras ramificaciones haciendo exactamente el proceso opuesto. Además, resulta que estos intercambios de información ocurren en los extremos de las neuronas, donde se forman sinapsis, comunicaciones axonales y otras uniones específicas, que actúan como «aeropuertos» especializados en el despegue y aterrizaje de mensajes.
Simbionte
Simbionte
Comentarios
Publicar un comentario