Es abril de 2027. La metrópolis de Nueva York ha quedado arrasada por un gran asteroide llegado del espacio a una velocidad de 19 kilómetros por segundo. La roca había sido detectada ocho años atrás. Ingenieros y científicos trataron de desviarla pero han fallado y el cataclismo ha sido inevitable. La explosión de unos 15 megatones ha sido mil veces superior a la bomba caída sobre Hiroshima. Manhattan ha dejado de existir.
Alejandro
Alejandro
Comentarios
Publicar un comentario